miércoles, 7 de febrero de 2007

D. Juan Carlos Rodríguez Ibarra, lider mundial del Software Libre

Lujo, pasión, orgullo, emoción,... son algunos de los sentimientos que levanta el señor Rodríguez Ibarra cuando lo escuchas hablar y hoy hemos tenido los asistentes a la Conferencia Internacional la enorme satisfacción de escucharlo inaugurar.
Resumir toda su intervención es muy difícil, pero cada una de sus palabras suenan sinceras, enormes y directas, frases como que usar software libre no es de pobres sino de inteligentes, o comparar a los usuarios de software libre con buenos vecinos, a buenos ciudadanos por compartir te llenan.
Son muchas sus afirmaciones e intentaré entre el barullo del stand de hispalinux resumir:
"Si los buenos vecinos son los que comparten, nosotros somos buenos ciudadanos"
"Hace años se hacía el reparto de las tierras, este reparto era quitándoles a unos para darle a otros, pero ahora, nosotros hacemos el mejor reparto posible, repartimos conocimiento a todos, sin quitárselo a nadie"
"El software libre hace a la sociedad más democrática y libre"
Propone a la comunidad europea retirar ayudas estructurales o de otro tipo a aquellos gobiernos que derrochen el dinero de los ciudadanos, osea a aquellos gobiernos que paguen dinero por licencias por algo que no es necesario. Hacía un símil interesante, si un gobierno pudiera optar por una autovía gratuita u otra de pago, los ciudadanos no entenderían bajo ninguna circunstancia que se tirara el dinero público, por qué entonces ayudar o financiar a gobiernos que tiran ese dinero en algo que se puede obtener gratuito"
También ha tenido muchas frases de halago hacia el enorme trabajo de Richard M. Stallman pero sin lugar a dudas me quedo con este post que resumen perfectamente el sentir:
http://www.juantomas.net/2007/01/14/yo-echare-de-menos-a-ibarra/

4 comentarios:

josemaria dijo...

Se os va un poco la pinza con Ibarra ¿eh? Extremadura es la economía más pobre de nuestro país y la gran mayoría de sus jóvenes (en general e informáticos en particular) tienen que emigrar para encontrar trabajo... ¿Me vais a decir que no conoceis a ningún extremeño que quiera volver y no puede porque sabe que no hay trabajo? No digo que la situación de partida no fuese mala pero desde luego por falta de tiempo (después de 24 años de gestión) no ha sido y en Extremadura sigue sin existir un mínimo tejido empresarial... No perdamos la cabeza señores: la iniciativa de Linex es buena, buenísima, pero yo estoy convencido que para él ha sido una iniciativa puramente política. Algo barato que le ha dado fama internacional. Y punto. ¿Qué ha servido para otras cosas? De acuerdo, pero este señor no ha sido un buen político y a mi, a veces, escuchar tanto elogio a su persona me hace un poco de daño...

fanhunter dijo...

te ha faltado la de "...el software libre no es de pobres, es de listos"

La verdad es que Ibarra no me gusta para nada, y sus políticas, por lo general, me dan asco... pero en el tema del software libre, hay que reconocer ha puesto a Extremadura en los mapas. Esperemos que, ahora que se retira, sus sucesores mantengan esa línea y no se pierda el terreno ganado

un saludo

RAMON dijo...

Hola Fanhunter, no me ha faltado: " Resumir toda su intervención es muy difícil, pero cada una de sus palabras suenan sinceras, enormes y directas, frases como que usar software libre no es de pobres sino de inteligentes," ;-)
Creo que tras el enorme trabajado que ha realizado y tras haber estado allí, podemos estar tranquilos, sus sucesores están también muy implicados, aún así, el tiempo nos dirá.
Saludos

Rafael del Barco Carreras dijo...

Más sobre Juan Carlos Rodríguez Ibarra...

V. GRUPO Z

El Periódico, Interviú, Tiempo…



Rafael del Barco Carreras



¿Quién decidirá el desnudo y escándalo en portada de INTERVIÚ?, ¿o la magnitud de las letras en los titulares de EL PERIÓDICO?, ¿Juan Carlos Rodríguez Ibarra, el nuevo Presidente de la Junta de Extremadura, el de alguna caja de ahorros financiera, el metalúrgico supuesto comprador, o una mesa de sabios?. Quizá sea el último enredo de Antonio Asensio desde el más allá. Desaparecido él, su imperio se desmoronaba, pero lo salva su entrega al triunfante Socialismo, que a él le importaba un rábano. Su herencia no acabará igual que Cambio 16, Telexprés y tantos más… la quiebra y los juzgados.

La historia de Vueling, con otros colores, se repite. Aquí en lugar de Joseph Piqué Camps y su contratante Manuel Lara, interviene Emilio Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura y un ex chatarrero convertido en gran empresario a la sombra del Poder en Extremadura, que primero comprará unos periódicos de Prisa, y después, por nada menos 500 o 600 millones de euros (según asciendan las deudas), 100.000 millones de las antiguas pesetas, el Grupo Z. Ampliaciones de capital, créditos con dudosas garantías, y titularidades pignoradas. Nadie invertirá un duro, ¡los locos con tanto dinero no existen! ¡En plena CRISIS!, y aplaude uno de la claca, “era hora que Extremadura se situara a la cabeza en España”. ¡Pobre Extremadura, que caro le saldrá que sus políticos manejen una fábrica de mentiras y autobombo con 3.300 empleados!. Tenía… porque la gran empresa que meses atrás los compradores pujaban por su compra, ahora abre expediente de crisis para quitarse de encima su gran activo, la mayoría de sus 300 directivos. Los reales “compradores”, que supuestamente unirán a las subvenciones y favores de la Generalitat los de la Junta de Extremadura, parece no tienen bastante y anuncian “regularizaciones de empleo”.

Me atrevería pedir desde aquí a algún viejo directivo de la casa me contara los pactos y relaciones entre Javier de la Rosa y Asensio para cargar contra mí y soslayar su indiscutible relación (lo escribe el propio JUEZ ESPECIAL que también se olvidó del gran financiero) en el Caso Consorcio de la Zona Franca, ver www.lagrancorrupcion.com

A Asensio, que descabalgó a sus dos socios iniciales, no le hará feliz. Él, ambicioso sin freno, quería ser Murdoch, y un veinte por ciento, que dicen retendrá la familia de un negocio de fantasías en manos de políticos, no le agradaría. La vida y la muerte, y sus futilidades.